Hábitos y Fuerza de Voluntad

  • El Broker más barato
  • Acciones, Cfds, Futuros, Opciones, Fondos de Inversión, Etfs…
  • Puedes abrir una cuenta desde sólo 0,10 céntimos
  • Comisión por acciones españolas, desde 2,40€
  • Análisis del Broker

Segunda parte de la trilogía. En este artículo que yo he titulado, hábitos y fuerza de voluntad, vamos a ver como funcionan los hábitos y como podemos generar la fuerza de voluntad necesaria para conseguir establecer nuevos hábitos de conducta, que nos lleven a conseguir nuestros buenos propósitos. (La libertad financiera ¿Es una utopía?)
Entre mis creencias estaba, que las personas tenían fuerza de voluntad o no.
Es posible que exista un condicionante físico, y que como sucede con muchas habilidades, haya personas condicionadas para tener un mayor grado de fuerza de voluntad, pero nunca me había planteado que esa fuerza de voluntad, se pudiera…mas o menos entrenar.
En este artículo, vamos a ver como la fuerza de voluntad se puede entrenar, y como se forma el mecanismo necesario para generar un hábito.
Te dejo con Josep:

¿Como funcionan los hábitos?

fuerza de voluntad, gatillo, rutina, recompensaGatillo (cue) – Rutina – Recompensa (reward)
Probablemente todos habremos oído hablar de Pavlov y sus perros, el famoso psicólogo conductista del sXIX que descubrió el estímulo-respuesta condicional. Este vídeo cuenta la historia resumida:


Los hábitos tienen mucho que ver con ese condicionamiento del que hablaban los conductistas. Para los humanos es un poco más complicado que para los perros, ya que si bien tenemos las mismas necesidades biológicas de alimentarnos, y un simple estímulo relacionado con la comida puede provocar una conducta destinada a satisfacer esa necesidad, de ese modo obtener la recompensa en forma de placer de sentirnos saciados. Sin embargo tenemos creencias y emociones más evolucionadas que los perros.
Así para un vegetariano no significa nada el estímulo de oler a carne a la brasa, su mente ha modificado ese reflejo mediante una respuesta deseada y adquirida para descartar la carne, aunque me gustaría ver a un vegetariano que llevase una semana sin comer, pero digamos que se ha habituado a esa respuesta.
En cambio para un amante de la carne será más difícil resistir ese estímulo incluso si ha decidido ponerse a régimen porque sus creencias previas y sus hábitos se lo pondrán difícil. Su “charlatán” interior se resistirá y le proporcionará toda clase de excusas para caer en la tentación : “huele tan bien, ya empezaré la dieta otro día”, “si me salto las normas por una vez tampoco no pasa nada, compensaré el resto de la semana”, etc.
Así, para cambiar un hábito, el bucle debe estar en consonancia con nuestras creencias, debemos estar convencidos de ello y de que podemos hacerlo antes de rediseñar una sistema de gatillo-rutina-recompensa y atenernos a un plan establecido.
Es necesario identificar claramente qué recompensa perseguimos y cuáles son los gatillos que nos llevan a realizar la conducta que queremos cambiar.
¿Cómo podemos cambiar un hábito? Estableciendo un plan de recompensas que nos lleven a realizar la acción deseada, la cual será disparada por un gatillo. Eso se consigue mediante las armas para mantener la motivación de más arriba.
¿Parece complicado? Bueno, espero que con algunos ejemplos quede más claro. Aquí tenéis un vídeo de Charles Duhigg autor del libro “The power of habit” y uno de los mayores expertos en el tema dónde explica cómo funciona tal proceso y cómo logró dejar su adicción a las galletas:


Y esta es su Web

Auto-conciencia y auto-observación

Supongamos que nos encanta el chocolate, nuestra mente ha cogido el hábito de comerlo desde que éramos pequeños. Mi perdición de niño y de adulto, qué puedo decir 🙂 , por supuesto podemos dejarlo a base de carácter, si provocamos una respuesta psicológico-emocional lo bastante fuerte, para hacernos rechazar el hecho de comerlo.
Podríamos convertirnos en “el extremista” que vimos antes ¡A partir de ahora nada de chocolate! Pero esto es bastante difícil de conseguir, necesitamos una buen razón para ello, y recordad además que nos encanta el chocolate. Estamos acostumbrados a comerlo, lo que significa que no es fácil apagar el interruptor del deseo porque nuestra mente nos lo seguirá demandando con regularidad.
¿Por qué es duro dejar ese hábito? Porque la mente racional del ser humano ha ido un poco más allá de la de los perros, y es muy fácil pensar si hay algo que nos hace sentir mal podemos compensarlo haciendo algo que nos haga sentir bien, como comer chocolate. Es posible que esa sea una de las razones por las que lo comemos a veces.fuerza de voluntad, workbook, cambie sus hábitos
Para dejarlo deberemos ser conscientes de cómo se produce ese hábito observándonos a nosotros mismos. Cómo, por qué, y cuando nos viene el ansia de comer chocolate. ¿Cuando ocurre? ¿Tal vez cuando estamos cansados y hambrientos? ¿Cuando estamos nerviosos? ¿Entre horas o por la tarde? ¿Solos o con alguien? ¿En qué situación? Es de gran ayuda tomar algunas notas sobre eso para poner en claro las ideas sobre los disparadores y recompensas de esa conducta.
Mientras estamos en el proceso de anotación y revisión, la mejor manera de afinar hasta comprender cómo está imbuido en nosotros el hábito, es mediante la técnica de “coger distancia” sobre nosotros. Por ejemplo :
1. Qué ganas tengo de comer chocolate.
2. Estoy estresado y tengo ganas de comer chocolate.
3. Estoy pensando que estoy estresado y tengo ganas de comer chocolate.
4. Soy consciente de estar pensando que estoy estresado y tengo ganas de comer chocolate.
Puede ser el chocolate, un cigarrillo, o cualquier otra respuesta automática que tengamos. Jonathan Bricker explica esta técnica en este vídeo:

+
  • Cfds sobre Acciones, Forex, Criptomonedas , Índices y Materias Primas
  • Broker regulado por la CySEC y la FCA
  • Sin comisiones
  • Depósito mínimo de 100€
  • Apalancamiento 1:300
  • Análisis del Broker

Los Cfds son un producto difícil de entender. La CNMV considera que no son adecuados para clientes minoristas, por su complejidad y riesgo


Utilizando la curiosidad innata del ser humano, podemos comprender mejor el proceso y disfrutar de la recompensa de romper el ciclo vicioso, gracias a la satisfacción que proporciona el sentirnos más libres y realizados, menos dependientes de hábitos que nos perjudican. Judson Brewer nos lo cuenta:


Este workbook (Abrir o descargar) de cómo cambiar hábitos mediante la auto-observación puede servir de plantilla para realizar nuestro particular trabajo de campo y comprender mejor cómo nos afectan, también incluye un pequeño resumen de los factores psicológicos de la motivación. Está en inglés sencillo y podemos adaptarlo fácilmente al castellano. Nos servirá igualmente para tunear el establecimiento de otros hábitos que queramos adoptar.

Fuerza de voluntad

Para adquirir un hábito, el punto dónde aplicar la mayor fuerza de voluntad es en el gatillo, diseñando unos estímulos eficaces que nos lleven a la rutina deseada por la cual obtendremos una recompensa física y/o emocional pre-establecida. Repitiendo el ciclo suficientes veces, esa conducta se convertirá en un hábito.
La fuerza de voluntad no es inagotable, generalmente disponemos de mayor fuerza de voluntad cuando no estamos cansados física y mentalmente, cuando no estamos deprimidos o estresados.
La fuerza de voluntad es similar a un músculo, cuanto más se ejercita más fuerte se vuelve, pero igual que todos los músculos hay que dejarla descansar de vez en cuando para que recargue pilas. El objetivo en crear un hábito es precisamente el tener que forzar la cosa lo menos posible, que suceda de forma lo más natural posible mediante el consistente refuerzo diario.fuerza de voluntad
Hay que contar con que nuestra mente estará desorientada delante del nuevo estímulo, y se resistirá proporcionando toda clase de excusas para no responder a él, excusas como “hoy no estoy de humor”, “esto va a ser una pérdida de tiempo” etc. Estas reacciones van a ocurrir a menudo, sobretodo al principio, parece que perdemos libre albedrío y capacidad de decisión, pero lo cierto es que la ganamos si ya hemos decidido establecer esa conducta. Y está comprobado que el método funciona.
Para superar esos momentos de dudas así es como se hace, de la misma forma que a un caballo brioso no se le domina con la fusta y el látigo, tampoco a una mente rebelde.
Es imprescindible la paciencia necesaria para re-conducirle suavemente con las riendas hasta dónde le queremos llevar. Convenciéndole en lugar de obligándole.
Efectivamente nuestra mente ya tiene unos hábitos bien establecidos a los que está acostumbrada, por lo tanto cualquier cambio provocará cierta resistencia, de igual modo que obligar por la fuerza a pura sangre provocará que se encabrite.
Es más un tema de habilidad. Como decían nuestra abuelas, se cogen más moscas con miel que con hiel. Hay que ser paciente y consistente, y eso requiere mantener la motivación a medio-largo plazo ante el estimulo hasta que la conducta se automatice impulsada por la recompensa.
Cuando aprendimos a conducir no teníamos ninguna duda de querer hacerlo, y eso es primordial para establecer hábitos, así que una buena forma de recordarnos por qué seguir cuando flaquean las fuerzas es tener siempre un recordatorio a mano, por ejemplo una tarjeta que podamos fácilmente llevar encima con los puntos importantes de por qué deseamos desarrollar ese hábito. Rodearnos del apoyo y entornos adecuados también es importante.
Cuantos más factores tiren en la buena dirección mejor, especialmente si se trata de cambiar un hábito con dependencia física y psicológica como el tabaco por ejemplo. Este vídeo de Al Switzler, nos propone 6 fuentes para multiplicar el poder ejercido:


Yo pensaba que tenía una gran fuerza de voluntad. Soy una persona con una gran capacidad para marcarme metas, establecer propósitos y en la medida de lo posible, conseguirlos. Creo que trabajo bien bajo presión, aunque esa presión muchas veces sea auto-inducida.
Después de leer a Josep, y de comprender como funciona el mecanismo de crear hábitos, creo que lo que realmente tengo, es una gran capacidad para sustituir hábitos, y crear aquellos que me son beneficiosos.
Una vez que los hábitos están establecidos, la fuerza de voluntad actúa como el mecanismo necesario, para no romper ese hábito.
Es curioso, pero los malos hábitos son difíciles de evitar, mientras que los buenos hábitos, aquellos que nos van a hacer mejorar en lo que nos hemos propuesto, son difíciles de seguir.
Este es el segundo artículo de la serie, pero no te pierdas el tercero, es igualmente apasionante.

Descarga GRATIS mi eBook

Aprende Ichimoku. El Indicador técnico más fiable

Responsable: Miguel Caballero, siendo la Finalidad; envío de mis publicaciones así como correos comerciales. La Legitimación; es gracias a tu consentimiento. Destinatarios: tus datos se encuentran alojados en mis plataformas de email marketing MailChimp ubicada en Georgia (EEUU) y acogida al Privacy Shield. Podrás ejercer Tus Derechos de Acceso, Rectificación, Limitación o Suprimir tus datos en contacto@compraraccionesdebolsa.com. Para más información consulta mi política de privacidad

Soy un apasionado de los mercados financieros. Me gusta el Trading por la promesa de recompensas rápidas, pero el grueso de mi capital lo invierto a largo plazo; busco mi libertad financiera. Comparto lo que sé. Deseo que aprendas mucho leyendo mi blog :) ¿Quieres descubrir mi *verdadera identidad*? Visita este enlace.

También te interesarán...

3 Comentarios

  1. Sergio dice:

    Hola Miguel, menudos dos artículos los de Josep, cada cual más apasionante, deseando leer el tercero de la trilogía y encantado de que introduzcáis cada vez más en los blogs de economía temas relacionados con la psicología, ya que está sobradamente demostrado lo que influye en nuestra actividad inversora.
    Enhorabuena Josep
    Un saludo

    • Hola Sergio
      Creo que todo está relacionado, invertir-psicología-felicidad…somos personas y todo nos influye en nuestra toma de decisiones. El tercero también te gustará,
      Un abrazo.

    • Josep dice:

      Hola Sergio,

      Muy agradecido. Más razón que un santo tienes! La psicología es una de las claves en la inversión. Uno puede intuir más o menos el valor de una empresa o la solidez de una tendencia y al mismo tiempo fallar en la ejecución del plan por los nervios ¿Y si sigue bajando? ¿Y si sigue subiendo? El control emocional, que no significa ser frío y calculador sino simplemente que no te dominen las emociones a lo hora de tomar decisiones, es lo que proporciona el coraje para actuar en momentos difíciles.

      Salu2 Cordiales

Deja un comentario

 

 

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Acepto la política de privacidad

  • Responsable: Miguel Caballero
  • Fin del Tratamiento: Controlar el spam y la gestión de comentarios
  • Legitimación: Tu consentimiento
  • Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros, salvo por obligación legal
  • Derechos: Acceso, rectificación, portabilidad y olvido
  • Contacto: contacto@compraraccionesdebolsa.com
  • Información adicional: Visita mi política de privacidad

  *